Apenas pisó suelo argentino, Valentín “Colo” Barco dejó una frase que rápidamente hizo ruido. En medio de su regreso a la Selección y a horas de volver a pisar un escenario especial, el ex Boca no esquivó su pasado y fue directo al punto.

El lateral-volante llegó al país para sumarse al plantel de cara a los amistosos del 27 y 31 de marzo, ambos en la Bombonera. Y si bien habló de su presente en Europa, donde logró continuidad en el Racing de Estrasburgo, su historia con Boca volvió a meterse en escena.

“Estoy muy contento, jugando que era lo que buscaba”, expresó en su arribo, con un discurso centrado en su actualidad. También remarcó su polifuncionalidad y dejó en claro que su objetivo es sumar desde donde le toque, además de valorar cualquier rival como preparación para lo que viene.

Sin embargo, cuando la charla parecía cerrarse en lo futbolístico, apareció la pregunta que cambió el eje. Y ahí, sin vueltas, dejó la frase que terminó marcando su llegada.

La frase que lo conectó con su pasado

“Muy contento de volver a La Bombonera. Ansioso por volver a jugar ahí, que es mi casa”, soltó Barco, con naturalidad, pero con un peso simbólico evidente.

La declaración no es aislada. Desde su salida de Boca a comienzos de 2024, tras ejecutar su cláusula de rescisión, el “Colo” repite ese vínculo emocional cada vez que habla del club.

En un estadio donde supo ganarse a los hinchas con su irrupción y donde vivió momentos clave de su carrera, su regreso, aunque sea con la Selección, no pasa inadvertido. Y su frase, apenas aterrizó, volvió a reforzar esa conexión que sigue intacta.